LA GIESA. HA COMENZADO LA AGRESIÓN Al PATRIMONIO INDUSTRIAL DE MONTEMOLÍN
En anteriores artículos explicaba la importancia de este complejo industrial, hoy amenazado bajo la excusa de su “protección”, y destacaba el todo sobre una parte, es decir su unidad, la GIESA no tiene sentido sin todo lo protegido y aquí entra, no solo el edificio racionalista, sino los aledaños industriales.
El International Committee for the Conservation of the Industrial Heritage, define como patrimonio industrial al conjunto de restos de la cultura industrial que poseen un valor histórico, tecnológico, social , arquitectónico o científico.
La importancia de la GIESA para la historia de no solo de Montemolín, sino de toda Zaragoza hace merecedora su conservación, mantenimiento y reutilización del complejo industrial: pionero en innovaciones técnicas e investigación industrial que trascendía fuera del país, movimiento obrero en pleno franquismo, el trabajo femenino cuando la mujer no era reconocida laboralmente en puestos cualificados, prestaciones sociales y ayudas a la ciudad, por citar alguna…, entre sus paredes se escribió gran parte de la Historia de Zaragoza.
En nuestro mundo apenas hay hueco para la Historia o el poso cultural que nos define como ciudadanos: la inmediatez, la irreflexión, lo aparente y lo útil actual priman sobre valores de una cultura basada en la razón, belleza, justicia y progreso social en la que hemos crecido.
Es difícil explicar la importancia de Patrimonio Industrial, no solo por lo comentado anteriormente, sino porque cada vez los nuevos valores sociales lo desprecian ya que lo entiende como amortizado, sin utilidad, estéticamente feo y lo peor… una oportunidad para la creación de nuevos hitos modernos, (teóricamente mejores), levantados sobre sus solares.
La GIESA ya pagó con creces que se catalogara la parte que se mantuvo, se perdieron edificios de la parte trasera que perfectamente se podían haber mantenido por su singularidad arquitectónica e industrial. Tras el vergonzoso abandono de estos años se nos está “vendiendo” la necesidad de derribar la ruina de las naves industriales, pero si esperamos un poco después será derruido el resto del edificio para acabar con un residuo que a lo sumo se llamara “urbanización la GIESA” en su recuerdo. Desgraciadamente recordamos a través de sus urbanizaciones edificios llamados la harinera, el polígono Tudor, Averly, edificio la licorera… etc… que tuvieron su valor patrimonial y acabaron con la picota pese a su “declaración protegida”.
Pero, ¿por qué hay que defender el Patrimonio industrial cuando parece que solo el artístico ha de prevalecer?. Varios son los motivos, si vemos unas naves de una vieja industria no estamos viendo una arquitectura, es también un espacio que aporta este patrimonio. Las antiguas fábricas tenían grandes superficies que albergaban edificios, naves, y maquinaria que tras su desmantelamiento, ofrecen una oportunidad para su reutilización COMO ESPACIO PÚBLICO, no podemos prescindir de una superficie que ofrece una oportunidad a los ciudadanos donde realizar sus proyectos municipales y disfrutarlos en detrimento de beneficios privados.
Otro aspecto importante que ofrece es su valor arquitectónico, las naves son el resultado de un plan empresarial que adaptó las construcciones a la función productiva que iban destinadas, por eso la mayoría son naves altas, ventiladas y con buena luz donde trabajar, para conseguirlo se necesitaba de originales respuestas a estos retos que la arquitectura tradicional no podía ofrecer. Se usaron nuevos materiales, hormigón y cemento, grandes cristaleras, hierro y acero, de tal manera que se levantaron altas naves que se adaptaron a la necesidad industrial, ¿os imagináis una nave tipo “Santa Capilla” del Vaticano para una producción industrial, o la Puerta del Carmen por donde atravesarían trenes o camiones con material para la fábrica, o un óculo de alabastro para dejar pasar la luz?. La arquitectura industrial también tiene su belleza, lo sencillo, la esbeltez, las grandes naves iluminadas, pueden ser un marco perfecto para muy diversas actividades sociales y públicas.
Muchos son los ejemplos de adaptación de este patrimonio a nuevas realidades tras su desuso industrial, no solo en edificios fabriles, también en puentes, acueductos, caminos de ferrocarril, antiguos silos (desgraciadamente como el que había en el barrio recientemente derribado), viejas estaciones o mercados por citar alguno. Destacan Gran Bretaña o Alemania como ejemplo europeo de sensibilización ante este patrimonio, también en la España industrial, especialmente Cataluña, Asturias, País Vasco o Comunidad Valenciana, entre otros ejemplos puntuales, se ha tranformado y conservado un patrimonio industrial adaptado a nuevos usos… pero ¿en Aragón ¿ y en ¿Zaragoza? pues en nuestra tierra se realizó un catálogo de una manera tardía, (ley de 1999, décadas después respecto al resto de España), lo que demuestra el nivel de concienciación y reconocimiento de este patrimonio . Se elaboró un catalogo para el SIPCA y se constata que hay más de 9000 registros de restos industriales que merecen su valorización, aunque solo hay 1300 fichas de elementos protegidos, desgraciadamente recordamos muchos elementos industriales destrozados…(Tudor, Averly, la licorera…, etc..).
Pero qué aporta la GIESA además de su valor artístico, histórico y urbanístico citado, la respuesta es un importantísimo patrimonio industrial. Tenemos que tener en cuenta que la edificación de estas naves en 1941 está en “shed” (tipo almacén), unidas en dientes de sierra, es decir con tejados a una misma vertiente, orientados al sur (favorece la iluminación), con cubiertas de diverso material, planchas metálicas, uralitas y teja árabe en función de su uso y ubicación. Es novedoso la utilización del “bloque de hormigón” con estructuras de “hormigón armado”, creando grandes espacios diáfanos interiores. En estos grandes espacios interiores las pilastras de hormigón armado soportan unas originales cerchas o tirantes tipo Gerber, es decir, diseñados para apoyar dichos tejados que se unen en pestañas preparadas, no solo para soportar los fuertes vientos que sacudían los tejados, sino también para la dilatación por el calor del Sol del metal de las vigas que se engarzaban en su interior.
Parece ser que ya han destruido el bloque más al norte de las naves, tres grandes palas están haciendo una rápida labor. Sorprende la eficacia del derribo, especialmente cuando planteábamos una solución concreta tras más de tres lustros de ignominia, ¿para qué su derribo sin saber la finalidad del mismo?, ¿recordáis Averly?. Hemos denunciado el expolio salvaje que se hizo tras su traslado, la falta de higiene e insalubridad, las filtraciones y los techos destrozados durante años, pero faltó tiempo para que el Ayuntamiento lo declarara en ruina ya a finales del invierno pasado para su demolición, no para su conservación. ¿Qué oscuros intereses hay detrás?, nos enteramos que no solo han destruido el bloque industrial cercano a la harinera , sino que tienen la intención de utilizar la zona industrial, la más cercana al colegio marianistas, como almacén municipal de grandes objetos y carrozas, como veis un gran servicio al barrio y a sus vecinos.
¿No cabría una plaza ciudadana cubierta en su interior, o un gran espacio expositivo del tranvía o ferrocarril que tanto han identificado al barrio, o unas instalaciones deportivas cubiertas, o un gran auditorio, incluso una piscina cubierta?… ¿por qué no?, también oficinas y servicios municipales, centro de día e instalaciones para mayores en un barro que se envejece, y más ideas que se nos ocurran, todo es posible si el Ayuntamiento quiere, y estamos hablando de un proyecto que trasciende a todos los grupos políticos.
En una reunión de entidades vecinales y asociativas, un arquitecto o técnico municipal, nos comentó que la GIESA era un problema porque era muy grande, y es precisamente todo lo contrario, es una solución porque da cabida a múltiples iniciativas tanto públicas como privadas que harán que nuestra zona sea más bonita, interesante y al servicio de los ciudadanos. No dejemos que se destruya porque es un bien de todos. Un saludo
Josi Sauca Modrego
Josi Sauca Modrego
Comentarios
Publicar un comentario