En las postrimerías del siglo XIX
, y concretamente en el año 1890, Se publicaba el censo electoral de la Puebla
de Albortón, y de él vamos a extraer datos, para el recuerdo, de aquellos
nuestros antepasados que vivieron hace más de 130 años. Lamentablemente el
censo es solo de hombres, las mujeres no
tenían derecho al voto, ( y a otras
muchas cosas), esta injusticia, nos acompañó hasta la década de los años 30 del siglo XX.
Los nombres de las calles han cambiado varias
veces durante estos años, pero bien es
cierto que algunas siguen denominándose de la misma forma que en el año 1890,
citaremos las habitadas en el censo.
Estas son algunas de
las principales:
Calle alta,
calle Baja, Candil, Horno,
Afueras, Hospital, Ordovás, Eras
Altas, Rosario, Mesón Viejo,
Obradores, Cruz, Plaza, Balsa…
entre otras.
En cuanto a las profesiones más
habituales y otras dedicaciones eran las siguientes:
Labrador, jornalero, pastor, carretero,
comerciante, molendero (molinero), albañil, zapatero, herrero. pelaire (cardador de lana)…
Junto a todos ellos el médico, el veterinario, el párroco , el sacristán y …un ermitaño, daban a la Puebla de Albortón, un buen servicio profesional, sanitario y
espiritual, entendemos que, el pueblo estaba bien cubierto, dentro de las
necesidades del momento que les tocaba vivir.
De estos últimos, junto a algunos
otros ofrecemos sus nombres, su edad y dirección, así como “su nivel cultura” :
Médico, don Manuel Falo Sebastián, 31 años, calle la Balsa 23
Veterinario, don Francisco Carod
Lafoz, 65 años, Calle Candil 4
Párroco, don Benito Calavia Vicente, 50 años,
calle Hospital 2
Sacristán, Francisco Ortiz Valdés, 65 años, Calle Alta 25, sabe leer y escribir.
Ermitaño, Manuel Grima Yarza 65 años, calle
Afueras S/N , no sabe leer ni escribir
Herrero, José Pérez Gasca, 31
años, Calle Ordovás 6, sabe leer y escribir
Zapatero Anselmo Martín Ansón, 50 años, calle
Candil 5, no sabe leer ni escribir
El total del censo electoral lo
componían 191 varones, como detalle, vemos que ninguno de ellos superaba los 70
años.
He localizado a mi bisabuelo, Alejandro Ordovás Lucientes de 33 años, en la calle Horno 15, sabía leer y escribir,
junto con su esposa, mi bisabuela,
Míguela Gil Grasa , y sus hijos,
uno de ellos mi abuelo Vicente Ordovás
Gil, que, en esta fecha tenía 9
años, y como anécdota os puedo decir que
había dos personas con el mismo nombre y apellidos,
Espinosa Nogueras, Raimundo 1
Espinosa Nogueras, Raimundo 2
( Datos obtenidos de la
AHPZ, Francisco J. Murillo y Ordovás
)

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